El análisis matemático riguroso de los sistemas de apuestas lleva a conclusiones claras y consistentes: ningún sistema de gestión de apuestas puede superar la ventaja matemática de la casa en juegos de azar puro. Esta verdad fundamental proviene de principios estadísticos bien establecidos.
Todos los sistemas de apuestas comparten un defecto común: asumen que los resultados pasados influyen en los futuros, o que un manejo específico del dinero puede alterar probabilidades independientes. En realidad, cada evento en un juego de casino es estadísticamente independiente de los anteriores.